El papel de los “chequeos médicos rutinarios” como estrategia preventiva sigue siendo motivo de interés para los medios de comunicación. Y es muy difícil transmitir la inutilidad de los mismos. Un ejemplo es la reciente publicación del artículo de CuidatePlus “Chequeos médicos: cuáles hacerse y a qué edad”.
Si revisamos la literatura científica sobre el tema vemos que:
  • La revisión de estudios científicos  sobre la eficacia de los chequeos de la Biblioteca Cochrane. ”Controles generales de salud en adultos para la reducción de la morbilidad y mortalidad por enfermedades”, llega a la conclusión de que: “Los controles generales de salud no redujeron la morbilidad ni la mortalidad, ni en general, ni por causas cardiovasculares o cáncer, aunque se observó un aumento en el número de nuevos diagnósticos. Con frecuencia no se estudiaron ni informaron resultados perjudiciales importantes como el número de procedimientos de diagnóstico de seguimiento o los efectos psicológicos a corto plazo, y muchos ensayos tuvieron problemas metodológicos. Debido al gran número de participantes y muertes incluidas, los largos períodos de seguimiento utilizados y al hecho de considerar que no se redujo la mortalidad cardiovascular y por cáncer, es poco probable que los controles generales de salud tengan efectos beneficiosos”.
  • La revisión sistemática y meta analisis del BJGP Effectiveness of general practice-based health checks: a systematic review and meta-analysis concluye que los controles de salud basados en la práctica general se asocian con mejoras estadísticamente significativas, aunque clínicamente pequeñas, en el control de resultados intermedios, especialmente en pacientes de alto riesgo. La mayoría de los estudios no fueron diseñados originalmente para evaluar la mortalidad.
  • En 2013, como parte de la campaña ChooseWisely, la Sociedad Americana de Medicina Interna General recomendó que no se realizaran exámenes preventivos anuales en pacientes asintomáticos. Y también la semFYC en sus Recomendaciones NO HACER” (2ªparte)recomienda en 12. “No realizar chequeos (revisiones en salud) sistemáticos a personas asintomáticas”.
Nuestros pacientes pueden tener la idea de que si les detectan una enfermedad antes de que les dé síntomas quizás puedan curarla o reducir sus consecuencias. Y a veces es complicado comunicar que se trata de balances beneficio riesgo. El problema es que los pacientes se ven sometidos a mensajes sobre las bondades de los chequeos y hay una estrategia comercial de marketing privado para hacerlos. Muchos centros privados cuentan con “Unidades de chequeos médicos” y la mayoría de mutuas y clínicas ofrecen revisiones de salud, como se puede ver en el anuncio de un Hospital privado que anuncia: “chequeo preventivo básico, antes 820€ ahora 690€; chequeo preventivo avanzado antes 1.800€ ahora 1.520€”. 
El debate sobre el papel de los chequeos medicos rutinarios se da entre clínicos, a favor como Toward Trusting Therapeutic Relationships — In Favor of the Annual Physical,  o en contra en  Improving Value in Health Care —Against the Annual Physical. Curiosamente las dos posturas llegan a conclusiones parecidas, los chequeos preventivos anuales deben transformarse en un espacio de diálogo entre médico y  paciente sobre qué actividades preventivas hay que aplicar, e iniciar una conversación sobre estilos de vida que determinan una parte muy importante de la salud, remarcando la importancia de implementar una estrategia oportunista para intervenir. 
Fuente: Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la salud.