Los pacientes renales que inician tratamiento sustitutivo con diálisis peritoneal y pasan después a hemodiálisis aumentan su supervivencia en un 38%, según un estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) y en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (Seden).

Según informó este viernes la SEN, este estudio fue presentado por la doctora Araceli Caro Martínez, del Hospital Universitario Puerto Real y el doctor César Remón Rodríguez, del Hospital Universitario Puerta del Mar, ambos en Cádiz, quienes manifestaron que “el orden y las condiciones en que se emplean las distintas técnicas de tratamiento sustitutivo renal incide en la supervivencia y calidad de vida del paciente y redunda en los costes en que estos tratamientos suponen para el sistema sanitario”.

De hecho, según este estudio, se ha estimado que el inicio óptimo de tratamiento puede llegar a significar un ahorro de más de 12 millones de euros para el sistema sanitario de Andalucía. En España, 55.062 pacientes se encuentran en tratamiento sustitutivo renal (trasplante, hemodiálisis o diálisis peritoneal), de los que sólo el 5,5% están en tratamiento con diálisis peritoneal domiciliaria. En el año 2015 iniciaron tratamiento en diálisis 5.946 pacientes renales, de los que 1.059 (el 17,8%) lo hicieron con diálisis peritoneal domiciliaria.

Según se desprende de este análisis, los pacientes que inician su tratamiento con diálisis peritoneal y luego pasan a hemodiálisis tienen una media de supervivencia superior en 1,5 años respecto a los pacientes que inician y se mantienen en hemodiálisis.

Por ello, según un comunicado de la SEN, los profesionales sanitarios reclaman que, para mejorar la atención al paciente renal y la eficiencia del sistema sanitario, las autoridades sanitarias deben “aumentar sus esfuerzos en la mejora del acceso al trasplante renal y a la diálisis peritoneal y ofrecer las mismas oportunidades de elección de tratamiento a todos los pacientes renales, eliminando las inequidades entre hospitales, provincias y comunidades autónomas”.

Además, piden “implementar las medidas necesarias para favorecer el inicio de tratamiento óptimo con medidas dirigidas a la concienciación y colaboración de todos los profesionales involucrados en la atención a las personas con enfermedad renal y mejorar la calidad de los sistemas de información y registro, y fomentar la realización de estudios dirigidos a la mejora de la calidad y la eficiencia del tratamiento sustitutivo renal”.

Asimismo, los pacientes reclaman a los profesionales sanitarios que les informen de forma adecuada y comprensible sobre los distintos tipos de tratamiento para facilitar la toma de decisiones compartidas.

Fuente: Servimedia