Valladolid, 11 dic (EFE).- La Organización Nacional de Trasplantes y la Consejería de Sanidad de Castilla y León han apostado hoy por potenciar los trasplantes renales, que ya tienen la mitad de los pacientes con enfermedad renal crónica, por sus ventajas, con una mejor calidad de vida, y su menor coste.

Un tratamiento de hemodiálisis o de diálisis peritoneal cuesta entre 45.000 y 50.000 euros al año por paciente, similar a lo que supone un trasplante renal, aunque a partir del primer año éste último supone unos 6.000 euros, ha explicado la directora de la Organización Nacional de Trasplantes, Beatriz Domínguez-Gil antes de participar en una jornada sobre la evolución de ese trasplante en Castilla y León.

En declaraciones a los periodistas, Domínguez-Gil ha apuntado que gracias a los pacientes que salen de la diálisis por contar con un trasplante renal, que además ofrece una mejor calidad de vida y con una alta eficacia, el Sistema Nacional de Salud se ahorra dos veces el coste de lo que supone la extracción y trasplante de ese órgano.

En torno al 50% de los pacientes con una insuficiencia renal grave en España, y el 56% en el caso de Castilla y León, han recibido un trasplante, y el objetivo es que el cien por cien de los pacientes que tengan indicado el trasplante puedan contar con ese tratamiento.

Para apostar por esa opción del trasplante, en lo que “pondrán su empeño para el futuro”, la directora de la Organización Nacional de Trasplantes ha indicado que hay varias opciones, como son potenciar las donaciones en asistólica, el trasplante renal en vivo, o incrementar la disponibilidad renal a través de la inclusión de los pacientes con hepatitis C, merced a los nuevos y muy efectivos nuevos fármacos para curar esa enfermedad.

El objetivo es que el cien por cien de los pacientes que lo tengan indicado puedan contar con un trasplante, y de forma anticipada, esto es evitando el paso por la diálisis.

España tiene una tasa de 64 trasplante renales por millón de habitantes, cuatro puntos más que en Estados Unidos y muy por encima de la del resto de países, y en el caso de Castilla y León está entre 40 y 45 por millón de habitantes.

Domínguez-Gil ha participado hoy en la jornada “Trasplante renal 2000 de Castilla y León”, en referencia a los dos millares de trasplantes renales realizados en la Comunidad desde que en 1983 se puso en marcha esta prestación en el hospital de Salamanca, al que se sumó posteriormente el Clínico de Valladolid, ha recordado el consejero de Sanidad, Antonio Sáez.

FUENTE: EFE