Es un tratamiento empleado cuando los riñones no funcionan bien. Dicho tratamiento elimina sustancias dañinas de la sangre cuando los riñones no lo pueden hacer.

Hay diferentes tipos de diálisis renal.

  1. Hemodiálisis
  2. Diálisis peritoneal

 

1.- HEMODIÁLISIS

Con la hemodiálisis, se extrae sangre del cuerpo y se envía a través de un filtro especial con soluciones. El filtro ayuda a eliminar sustancias dañinas. La sangre luego se devuelve al cuerpo.

Si a usted le hacen hemodiálisis, el equipo médico necesitará una vía para llegar hasta la sangre en los vasos sanguíneos. Esto se denomina acceso. Usted puede necesitarlo por corto tiempo (temporal) o por mucho tiempo (permanente).

El acceso temporal consiste en poner una sonda hueca (llamada catéter) dentro de una vena grande, por lo regular en el cuello, el tórax o la pierna cerca de la ingle. Esto casi siempre se hace en situaciones de emergencia por períodos de tiempo cortos. Sin embargo, algunos catéteres se pueden usar durante semanas o incluso meses.

El acceso permanente se crea uniendo quirúrgicamente una arteria a una vena, por lo regular en el brazo. Hay dos formas de hacer esto:

Una arteria y una vena se conectan directamente entre sí. Después de unos meses, forman una conexión llamada fístula (fístula arteriovenosa o FAV). Este tipo tiene un riesgo más bajo de infecciones y dura más tiempo.

También se puede utilizar un puente artificial (injerto arteriovenoso o IAV) para conectar la arteria y la vena. Un injerto arteriovenoso se puede usar para diálisis al cabo de algunas semanas.

Cuando a usted le hacen diálisis, se colocan una o dos agujas dentro del área de acceso.

1.1.-ACCESO PARA HEMODIÁLISIS

Para crear una fístula arteriovenosa, un cirujano vascular junta una arteria y una vena a través de anastomosis.

Puesto que esto puentea los vasos capilares, la sangre fluye en una tasa muy alta a través de la fístula. Esto se puede sentir colocando un dedo sobre una fístula madura, se percibirá como un “zumbido” o un “ronroneo”. Esto es llamado el “thrill” (“frémito”).

Las fístulas se crean generalmente en el brazo no dominante, y se pueden situar en la mano (la fístula ‘Snuffbox’ o ‘tabacalera’), el antebrazo (usualmente una fístula radio cefálica, en la cual la arteria radial es anastomosada a la vena cefálica) o el codo (usualmente una fístula braquicéfala, donde la arteria braquial/humeral es anastomosada a la vena cefálica).

Una fístula necesitará un número de semanas para “madurar”, en promedio quizás de 4 a 6 semanas. Una vez madura podrá usarse para realizar la hemodiálisis, durante el tratamiento, dos agujas son insertadas en la fístula, una para drenar la sangre y llevarla a la máquina de diálisis, y una para retornarla.

Las ventajas del uso de la fístula arteriovascular son índices de infección más bajos, puesto que no hay material extraño implicado en su formación, caudales más altos de sangre (que se traduce en una diálisis más eficaz), y una incidencia más baja de trombosis.

Las complicaciones son pocas, pero si una fístula tiene un flujo muy alto en ella, y la vasculatura que provee el resto del miembro es pobre, entonces puede ocurrir el síndrome del robo, donde la sangre que entra en el miembro es atraída dentro de la fístula y retornada a la circulación general sin entrar en los vasos capilares del miembro.

Esto da lugar a extremidades frías de ese miembro, calambres dolorosos, y si es grave, en daños del tejido fino. Una complicación a largo plazo de una fístula arteriovenosa puede ser el desarrollo de una protuberancia o aneurisma en la pared de la vena, donde la pared de la vena es debilitada por la repetida inserción de agujas a lo largo del tiempo.

El riesgo de desarrollar un aneurisma se puede reducir en gran medida por una técnica cuidadosa al poner la aguja. Los aneurismas pueden necesitar cirugía correctiva y puede acortar la vida útil de una fístula.

2.- DIÁLISIS PERITONEAL

La diálisis peritoneal (DP) utiliza una membrana natural -el peritoneo- como filtro. El fluido de diálisis se introduce en la cavidad peritoneal a través de un pequeño tubo flexible que previamente se implantó en el abdomen de forma permanente, en una intervención quirúrgica menor. Parte de este tubo, o catéter, permanece fuera del abdomen. De esta forma puede conectarse a las bolsas de solución de diálisis. El catéter queda oculto bajo la ropa.

Hay tres tipos de diálisis peritoneal.

  • La diálisis peritoneal ambulatoria continua (DPCA), después de finalizado el intercambio el sistema de bolsas es desechado. La mayoría de los pacientes en esta modalidad necesitan realizar 3 ó 4 intercambios diarios. El drenaje del líquido requiere entre 10 y 20 minutos y la infusión de la nueva solución entre 5 y 10 minutos. El aprendizaje requiere entre una y dos semanas y no necesita agujas. El tratamiento se realiza sin salir de casa, es flexible y puede ajustarse a distintas necesidades y horarios. Se necesita espacio en casa para almacenar necesario y es posible elegir el momento para realizar los intercambios.

 

  • La diálisis peritoneal automatizada (DPA) se realiza en casa, por la noche, mientras se duerme. Una máquina controla el tiempo para efectuar los intercambios necesarios, drena la solución utilizada e introduce la nueva solución de diálisis en la cavidad peritoneal. Cuando llega el momento de acostarse, sólo hay que encender la máquina y conectar el catéter al equipo de líneas. La máquina efectuará los intercambios durante 8 ó 9 horas, mientras se está durmiendo. Por la mañana, el paciente sólo tendrá que desconectarse de la máquina. Las máquinas de Diálisis Peritoneal Automatizada son seguras, se manejan fácilmente y pueden utilizarse en cualquier lugar donde haya electricidad. Es una opción de tratamiento ideal para personas activas laboralmente, para niños en edad escolar y para aquellas personas que necesiten ayuda para dializarse.

 

  • La diálisis peritoneal intermitente (DPI) este tipo de diálisis se realiza en área hospitalaria, en pacientes de recién diagnóstico y que requieren una diálisis de urgencia, de primer instancia se coloca un catéter rígido y se realizan 30 baños, dejándolos en cavidad por 30 minutos cada uno. También se les realiza a los pacientes que no tienen las condiciones adecuadas para realizarse la DPCA.